angelPor: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Past Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 25 de julio del 2017.- ¡La manzana de la discordia! En esto se ha convertido el Sindicato Único de Choferes de Automóviles de Alquiler (Suchaa), en Chetumal. Resulta que los huestes de Sergio Cetina Valle, alias la “Chihua”, han generado en los últimos meses serios problemas que comprometen a quienes habitamos la capital del Estado, el punto de entrada a México por la frontera Sur de Quintana Roo.

Primero se adueñaron de las calles, montando sus paraderos o sitios de taxi en esquinas, mercados y centros comerciales afectando el tránsito vehicular en las zonas referidas y lo peor, bajo esta lógica, ocupan a placer, cuanto cajón de estacionamiento deseen, lo que dificulta a la ciudadanía que acude a estos lugares en sus vehículos, la falta de áreas de estacionamiento, es una problemática real y sentida que tiene nuestra ciudad, si usted se opone a sus intereses mezquinos y particulares, no faltará un emisario de la “Chihua” que lo enfrente de la peor forma, reclamando su autonombrada propiedad. Aclaro, no todos los taxistas, actúan de esta forma, hay sus excepciones.

Segundo, provocaron con sus presiones e influencias, movilizar, trasladar, el sitio de ascenso y descenso de autobuses provenientes del país de Belice, que por décadas estaban establecidos en el estacionamiento del Mercado Nuevo, afectando a cientos de comerciantes y restauranteros del lugar, sobre todo las casas de cambio, y otros servicios que hoy reportan pérdidas considerables.

La terminal de autobuses de Belice se ubica ahora en el estacionamiento de la antigua tienda de auto servicios “San Francisco de Asís”, un lugar  apartado, con monte alto, dónde los nacionales beliceños se exponen a ser asaltados y lastimados.

Y todo porque la caseta de radio taxi que tenía el Suchaa en la antigua terminal venía a menos, estaba a punto de cerrar con el traslado del ADO a sus nuevas instalaciones, y cual patente de Corzo, movieron a los transportistas centroamericanos, a esa zona, para no cerrar su sitio, un tiro de tres bandas, porque además de que darán servicio de taxi a los beliceños que lleguen a Chetumal, para llevarlos a cumplir con sus compromisos y rutina diaria, llevaran de nuevo la clientela a las tiendas y puestos de comida rápida que estaban fuera de la terminal, algunas concesiones, otorgadas a socios taxistas.

El tercer problema, y el más grave, es el transporte de servicio urbano, que dejó de operar en esta ciudad capital, gracias a la competencia desleal del Suchaa. Es decir, cuando la empresa INVESTICORA, S.A. DE C.V. se instaló en esta ciudad para prestar el servicio, acordaron con las autoridades y con el Suchaa respetar las rutas establecidas, algo que la empresa con sede en Cancún cumplió; pero no la gente del “Chihua”, quienes fueron acusados de invadir territorio con su servicio colectivo de combis.

Con ello, dejaron sin servicio de transporte urbano a Chetumal y su zona conurbada, afectando a más 6 mil usuarios, algo que deseaba el Suchaa con toda el alma, para amparado con aureola de Ángel, entrar al rescate con sus unidades.

La empresa INVESTICORA se retiró el pasado 16 de julio de Chetumal, tras operar el transporte urbano por más de tres meses, movilizando a Cancún las 10 unidades que tenían aquí, un conflicto provocado por los taxistas para satisfacer los intereses de la “Chihua”.

Las rutas que cubrían las 10 unidades del consorcio de Cancún eran: Calderitas, Las Américas y Solidaridad-Bicentenario. Mientras que concesionarios locales atendían otras rutas más.

Imagínense que pasara cuando entre UBER a Chetumal, el conflicto se antoja de palabras mayúsculas.

Y mire no tenemos nada contra los socios de Suchaa, son sus líderes y algunos malos chafiretes los que están acabando con la gallina de los huevos de oro, parafraseando al presidente Enrique Peña Nieto. Sus taxis, la generalidad, operan como verdaderos colectivos, nos guste o no a los usuarios, sus unidades, tan anticuadas como antihigiénicas y sus operadores lejos de aportar un servicio de calidad.

Porque los habitantes del municipio de Othón P. Blanco y quienes nos visitan tenemos que aguantar las necedades, los caprichos del Suchaa que se apodera de nuestras calles, avenidas, nos da mal servicio, atenta contra la economía local y ahora nos deja sin transporte público, obligándonos a usar sus sardineras, perdón, combis, para el traslado diario. Porque la autoridad no les exige por principio de cuenta utilizar automóviles de modelos recientes, operar los taxis, como taxis y no como colectivos, llevar un padrón de los operadores de taxi, para que en el, no se cuelen personas con antecedentes penales, en fin, regularlos pero de manera eficaz, pero.. ¡Quién les pone el alto!

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