angelPor: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Past Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 25 de agosto del 2017.- ¡La gran farsa! Es la que representan desde el pasado 22 de Agosto la Décimo Quinta Legislatura del Congreso del Estado, con la aprobación para eliminar el “Fuero Constitucional”, la prerrogativa de senadores y diputados, así como otros servidores públicos contemplados en la Constitución que, los exime de ser detenidos o presos excepto en los casos que determinan las leyes, o procesados y juzgados sin previa autorización del órgano legislativo al que pertenecen, es decir la inmunidad parlamentaria o mejor dicho la “Patente de Corzo” que les permite a muchos conducirse en la ilegalidad con total impunidad.

Ese día en que seis de los 11 ayuntamientos del Estado: Othón P. Blanco, Cozumel, Solidaridad, Lázaro Cárdenas, Tulúm y Bacalar dieron su aval para que el Congreso Local reformara, eliminando el fuero en nuestra entidad, el Diputado Emiliano Ramos Hernández, se llenaba de gozo al decir que: Ahora, “Todos los políticos somos iguales como cualquier ciudadanos ante la ley”, ¡sí, como no¡, nada más falso que eso, y sobre todo viniendo de él,  o de Eduardo Martínez Arcila, el Presidente de la Gran Comisión del Congreso Estatal o de cualquier otro “diputaducho”, que cabe decir, no son todos los que conforman la legislatura, son malos, hay sus excepciones.

Hay que decirle al diputado Ramos Hernández, que por suerte ni los diputados, ni los senadores, ni los políticos son igual a cualquier ciudadano en este país, ¡No!, hay millones de ciudadanos decentes en este país, que venimos de la cultura del esfuerzo para estar dónde estamos, no necesitamos robar, ni mentir para estar cerca de la ubre gubernamental. De qué sirve quitar el fuero, si al final, de todas formas quebrantan las arcas públicas con total inmunidad, ¡cínicos! Diríamos todos, cuando vemos que gobernadores, sus familias enteras, amigos y hasta concubinatos roban a diestra y siniestra sin que suceda nada.

Me viene a la memoria la anécdota aquella, infame y vergonzosa del diputado independiente, Juan Ortiz Vallejo, aquel que dijo prestarse a “partirle la madre al PRI” por siete millones de pesos y la Comisión que hoy encabeza en el recinto legislativo y lo peor, ahora, hasta utiliza su influencia y cargo para liberarse de faltas administrativas que lo exoneren de sanciones o responsabilidades cuando anda en “francachelas” con amigos, ¡hágame el carbón favor!, el fuero les sirve para sus ¡pedas¡. A estos diputados de que les sirve que hayan quitado el fuero constitucional, al final, esta decisión no les afecta, están blindados, la medida, afectará hasta la próxima legislatura, a ellos ¡ni maíz!, mientras tanto tendrán “mangas anchas”.

Mire, cuantos gobernadores están libres o encarcelados, pero con el dinero y propiedades hurtadas en sus manos, de que sirve tener a Duarte o a Borge en la cárcel si al final todo ¡es puro cuento!

Emiliano Ramos Hernández y Eduardo Martínez Arcila, han sido evidenciados por muchas publicaciones por ¡tranzas! Y no pasa nada, diría mi abuela, con el fuero o sin él, son los mismos “pillos” de siempre, esto en el contexto estatal.

En el nacional por ejemplo, esta semana salió a relucir el tema del actual Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, con un clásico de corrupción y tráfico de influencias. Resulta que la Secretaria de este “señor” no puede indemnizar a la familia de las dos personas que fallecieron en Hidalgo, cuando el vehículo en el que se trasladaban se fue a un socavón del Paso Exprés, derivado de las corruptelas de éstas dependencias, federales o estatales, da lo mismo. Están pensando erogar, algo así como dos millones de pesos, por los dos fallecidos, padre e hijo. Pero si autorizó de inmediato y sin pena, indemnizar a la familia de su esposa con 100 millones de pesos por la muerte de su suegra, atropellada sobre una autopista federal, como se evidencio ante la Cámara de Diputados. Y mire, anda libre, no pasó nada, y el dinero, pues ya dado ni Dios lo quita, por lo menos así sucede en nuestro Sistema Político Mexicano.

Lo mismo pasó con la “Casa Blanca” de los Peña Rivera, todos sabemos que fue un tráfico de influencias y nada, todo igual. El fuero en México es una farsa que se solo se aplica a los enemigos del poder, aquellos ciudadanos de bien que se atreven serles incomodos a los “delincuentes de cuello blanco”.

Y mientras esto del fuero desaparece en Quintana Roo, existe un grupo de legisladores, hombres y mujeres, adelantados en campañas políticas, en busca de “huesos”, gastando dineros públicos, a estos tampoco les afectará hacer a un lado el fuero constitucional, faltaba más.

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