Por: Esteban Guarneros Aragón

Miembro del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo

Chetumal, Quintana Roo a 20 de octubre del 2017.- En el primer año de gobierno de Carlos Joaquín González, se han señalado muchos errores en el desempeño laboral y profesional de su gabinete, algunos han demostrado una falta de capacidad para el cargo que ocupan, otros una ausencia de sensibilidad hacia quienes se deben, o sea su pueblo y en otros más la indiferencia y abandono de compromiso con el gobierno del cambio.

Nuevamente se percibe a un Joaquín González que camina solo, igual que aquel momento cuando decidió dejar al partido que lo formó políticamente. En la apreciación pública, también se nota a un gobernador obstaculizado por los intereses de los partidos políticos con quien él hizo alianza y se percibe que no le permiten tomar decisiones libremente para actuar en favor de su gobierno.

En el sur de Quintana Roo el primer año de gobierno transcurrió entre despidos masivos injustificados sin aclarar hasta la fecha las razones laborales y sin precisar el número de empleados despedidos; transitó en el tema de la elaboración de miles de uniformes escolares y laborales por la preferencia de ofrecer empleo a trabajadores costureros de empresas poblanas y no a los locales, decisiones que más allá de las justificaciones que ofrecieron los funcionarios públicos del gabinete, la realidad fue que golpearon la economía de cientos de familias en el sur, particularmente en la ciudad de Chetumal donde la clase trabajadora, empleados de gobierno despedidos no encuentran todavía esa “oportunidad de empleo” para todos.

Que decir de aquellos microempresarios nuevos y establecidos en Chetumal que se aventuraron ilusionados por la promesa de “cambio” a emprender o consolidar un negocio y ven desvanecer poco a poco esa gran “oportunidad”, por la falta de compromiso del oficial mayor del gobierno Manuel Alamilla Ceballos que argumentó, en el caso de los uniformes escolares, que en Chetumal no hay empresas que ofrezcan un precio justo, la calidad en el producto pero sobre todo capacidad de producción para entregar a tiempo el trabajo, el resultado de los uniformes todos lo conocemos.

Que decir de la situación crítica que siguen padeciendo, antes y ahora, los hoteleros, restauranteros y otros prestadores de servicios turísticos en el sur, por esa promesa al principio del gobierno de impulsar la actividad turística en esta zona de Quintana Roo. Marisol Vanegas Pérez al inicio de su gestión como secretaria de turismo hablaba de “la construcción de un nuevo turismo”, hoy está en conflicto con el sector empresarial del sur.

En los asuntos de seguridad pública, sin comentar la grave situación que vive la zona norte del estado particularmente Cancún y Playa del Carmen, vemos a un gobierno que no da una respuesta inmediata, seguimos viendo a una policía corrupta pero ahora más débil que ha llevado a grupos de individuos “sin el oficio” atreverse a cometer actos de secuestros en Chetumal. Sucesos que se veían en el sur lejos de padecerlos ahora son más comunes, como frecuentes y crecientes son los delitos de robos, ahora con violencia y ya no sólo a casas, sino a comercios y hasta iglesias. La ciudad capital dejó de ser desde hace varios años aquella ciudad tranquila donde podías dormir con las ventanas abiertas de la casa y olvidar las llaves de tu vehículo pegadas al switch sin ser perjudicados.

Que decir también del desprecio público que escenificó la titular de la secretaría de educación Marisol Alamilla Betancourt, cuando en una reunión con alumnos de la Normal ubicada en el municipio de Bacalar discriminó a las personas con discapacidad, todos hasta la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en Quintana Roo entendimos el mensaje de su discurso, menos ella. El motivo de la reunión quedó en segundo término, después del atrevido comentario, pero el encuentro tuvo como objetivo dejar el aviso de su determinación institucional por suspender la formación de nuevos profesionales en educación especial, cerrando opciones de carreras profesionales a jóvenes alumnos que en su mayoría radican en el sur del estado.

Bajo esta lente vemos a un gobernador caminando para un lado y un gabinete transitando para el otro, donde por más que Carlos Joaquín en sus discursos los convoca a recuperar las instituciones pidiendo dejen fuera la corrupción, donde les recomienda trabajar más de cerca con la gente para recuperar la confianza de la ciudadanía, su gabinete ha dado muestra, así lo percibe la sociedad, de ver más por sus intereses económicos, políticos y de poder.

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