Por: Esteban Guarneros Aragón

Miembro del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo

Chetumal, Quintana Roo a 22 de noviembre del 2017.- En recientes días se ha difundido en redes sociales, sobre todo en “WhatsApp” que se vote por el pueblo mágico favorito, invitación que es llevada a cabo de acuerdo a la dirección que se aprecia por “México desconocido”, una revista que nació en 1976 y que actualmente junto con el grupo “Mundomex” no sólo continúan con la edición impresa de lujo, sino que además han editado varios libros, tienen más de 240 guías turísticas y un sitio web para anunciar, según ellos, las mejores recomendaciones de viajes turísticos.

Quiero suponer, por la inquietud que ha causado esta invitación al voto donde me platican existen algunos grupos de chat donde casi obligan al compañero o amigo a votar, que lo mismo ha sucedido en otros lugares de la república nominando todos a su “pueblo mágico” favorito de su estado o el más cercano a su residencia.

Bacalar, fue declarado como pueblo mágico el 2 de octubre de 2007 siendo Secretaria de Turismo Gabriela Rodríguez Gálvez y gobernador de Quintana Roo Félix González Canto, esta distinción de “Pueblo Mágico” la obtienen, en pocas palabras y de acuerdo a lo que describe la Secretaría de Turismo todas aquellas localidades que a través del tiempo y ante la modernidad han conservado su valor y herencia cultural.

El programa federal se formula en el 2000 y empieza su aplicación en 2001, en sus primeros años de operación le dan el nombramiento de los dos primeros Pueblos Mágicos a la localidad de Huasca de Ocampo en el estado de Hidalgo y Real del Catorce en San Luís Potosí. La idea original fue que los visitantes a algún centro turístico destacado conocieran los pueblos cercanos, que generalmente se encontraban en condiciones económicas difíciles y con ello generar recursos para esas comunidades. En un principio las condiciones para alcanzar esa categoría eran contar con algún atractivo histórico o religioso, accesos carreteros y encontrarse cerca de otro destino más importante.

En el año 2009 sólo eran 32 comunidades, en el 2012 se llegó a 83, hasta el año pasado en el 2016 las comunidades clasificadas como Pueblo Mágico sumaron 111 sitios con esta categoría.

Mas allá de ser considerado como un programa que “consiste en aprovechar el potencial turístico del país para generar una mayor derrama económica”, descrito así en el Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018 bajo la denominación “México Prospero”, los beneficios atractivos para las entidades federativas es el acceso adicional de recursos económicos federales que tienen los municipios para obras públicas de imagen urbana, el rescate de monumentos patrimoniales, ayuda para desarrollar productos turísticos, la inclusión en los planes de comercialización y promoción entre otros apoyos más.

Las bondades de éste programa fue bien visto por los estados que de ser unas cuantas comunidades beneficiadas en el 2001 y su crecimiento paulatino, ascendieron hasta ser 111 pueblos mágicos en el 2016 convirtiéndose en uno de los proyectos más sólidos y exitosos de la Secretaría de Turismo.

Sin embargo, el crecimiento de 32 a 83 pueblos mágicos en los últimos tres años de la administración de Felipe Calderón Hinojosa como presidente de la república (2010-2012), llamó la atención a la llegada de la nueva administración de Enrique Peña Nieto y notaron que algo sucedía con las acreditaciones para entrar al programa, en una declaración de Alejandro Morones, siendo secretario de Turismo en San Luis Potosí, dijo que el crecimiento desmedido de los Pueblos Mágicos se debió a presiones políticas de los gobernadores y alcaldes “para subirse a un programa federal y buscar sólo recursos” haciendo a un lado los compromisos y obligaciones que contempla el programa.

También se llegó a comentar públicamente que el programa se había “prostituido” ya que muchas de las localidades que ahora gozan de estos beneficios, no reunieron los requisitos para ser pueblos mágicos, el objetivo del programa de aprovechar el potencial turístico para generar mayor derrama económica se había desvirtuado en algunos estados de la república.

Los acontecimientos llevaron al gobierno federal en el 2014 a realizar un estudio denominado “Diagnóstico de la evolución y perspectivas del Programa “Pueblos Mágicos”, y no era para menos ya que este programa federal había proporcionado entre todos los beneficiados del 2006 al 2012 más de 3 mil millones de pesos. Mas allá del estudio, la Secretaría de Turismo detectó que se otorgaron esta etiqueta a localidades que no lo merecían, el programa se distorsionó y perdió credibilidad, tanto que están actualmente en observación 26 poblados que podrían salir del programa.

Bacalar, nace con los atributos de consideración para lograr ser pueblo mágico ya que tiene historia y cultura, es protagonista de hechos trascendentales y leyendas, conserva atributos simbólicos y sus habitantes mantienen sus costumbres y tradiciones.

Sin embargo, en el 2014 el Centro de Estudios Superiores en Turismo (Cestur) dependencia de la Secretaría de Turismo, hacía la primera advertencia al pueblo mágico de Bacalar, su evaluación apreció que el destino turístico enfrentaba amenazas que deberían atenderse tales como la falta de calidad y variedad de servicios turísticos; el no contar con personal capacitado para laborar en las empresas turísticas, los capacitados preferían irse a trabajar a Cancún o la Riviera Maya; deficiente servicios de apoyo para el turista como cajeros automáticos, baños públicos o casas de cambio; deficiencias en aspectos de señalización y calles pavimentadas y lo mas grave la falta de acciones para garantizar un desarrollo sustentable en aspectos como infraestructura para el manejo de desechos y tratamiento de aguas, entre otros.

La segunda advertencia sería en el 2015 vendría del actual gobernador de Quintana Roo Carlos Joaquín González, quién en ese año se desempeñaba como subsecretario de Innovación de la Secretaría de Turismo (SECTUR), él informaba que “los Pueblos Mágicos que no cumplan con la reglamentación de la SECTUR, podrían perder su distintivo y los apoyos económicos que reciben del programa”.

Bacalar se encontraba en la mira si no se empeñaba en mantener una infraestructura urbana sana, sobre todo después de haber recibido más de 60 millones de pesos entre los años 2010 y 2015.

Así pues, si tú ya le diste tu voto a Bacalar y este ejercicio que lleva a cabo “México desconocido” empresa de prestigio publicitario en el sector turismo  influye en las decisiones de las autoridades a mantener localidades como Bacalar dentro del programa de Pueblos Mágicos, en hora buena.

Quintana Roo tiene en este momento tres “Pueblos Mágicos”, Bacalar fue el primero, logrando esta distinción el 2 de octubre de 2007, mientras que Tulum e Isla Mujeres fueron reconocidos el 25 de septiembre de 2015.

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