La Opinión de Oscar Xool Morales

Chetumal, Quintana Roo a 23 de enero del 2018.- Don Saúl es un señor de edad que a lo largo de los años ha logrado tener sus ahorros. Su sueño, como el de todos, es tener un terrenito (inmueble), frente al mar o  frente a una hermosa laguna,  al fin lo ha conseguido, ha visto uno y contacta a una persona que dice ser dueño del terreno, por ello, firman una promesa de compra venta y don Saúl le paga más de la mitad del valor del terreno, y en ese momento se lo entregan en posesión;  pero al momento que le exige al promitente vendedor realizar los trámites frente a notario para escriturar, el que se condujo como dueño revela que solo tiene un documento de informaciones ad perpetuam, es decir, que solo es poseedor del predio, por lo tanto, no puede materializar la venta.

Enojado Don Saúl, busca por todos los medios localizar al verdadero dueño del inmueble, al fin lo consigue y la verdadera dueña del predio le dice a don Saúl que efectivamente tiene varios años que había dejado a una persona cuidando el terreno y que este respondía al mismo nombre y descripción que don Saúl le mencionó, se realiza la compra venta y al fin don Saúl es dueño del terreno de sus sueños.

Pasan varios meses, casi un par de años y el primer vendedor, el que tenía informaciones ad perpetuam, intenta meterse al terreno cuando ya no tenía la posesión del inmueble, pero en varias ocasiones don Saúl muestra la legitima propiedad a los cuerpos de seguridad pública y las cosas se encontraban en su estado normal.

Un día, el primer vendedor, le dice a una persona que él tiene los papeles de un terreno frente al mar y que si le adelantan un pago puede vendérselo, consigue el recurso y de mala manera contrata a un comando armado y entran al terreno, sacan a los dos cuidadores que había contratado don Saúl y los amenazan de no acercarse porque ellos venían por instrucciones de altos funcionarios y del verdadero dueño del predio.

Don Saúl, contrata a un litigante, en este caso, en materia penal y el colega le explica:

Es importante que sepa que El dominio (que se llama también propiedad) es el derecho real en una cosa corporal, para gozar y disponer de ella, en este caso, a usted al momento de prometerle venderle una cosa, le realizaron un fraude, ya que si bien la persona que le vende el terreno la primera vez, no le estaba vendiendo la propiedad, el solo era poseedor, las informaciones ad perpetuam, solo tienen como objetivo, dejar el precedente que alguien tiene en posesión un predio, el cual se está poniendo de moda, que los mismos cuidadores, hagan este procedimiento solo para andar defraudando la buena voluntad de compradores como usted.

“Ahora bien, si bien es cierto usted tenía un año para poner una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado por el delito de Fraude, a usted, el promitente vendedor le entregó la posesión del predio, por lo que ahora podremos estar en tiempo y forma para denunciar el delito de DESPOJO, este delito está contemplado en el artículo 158, 159 y 160 del código penal del Estado de Quintana Roo, el cual en síntesis, tutela la posesión de cualquier persona sobre un inmueble y que solo por mandamiento judicial se pueda modificar esta situación”.

Lo que se tiene que hacer, es denunciar ante la Fiscalía General del Estado la forma en que se dieron los hechos; cuando, como, donde y quienes fueron los que intervinieron, hay que presentar los documentos que amparan la propiedad del predio, pero sobre todo, lo que tutela el delito ES LA POSESIÓN. Se tiene que demostrar que nos han privado del uso y goce de la posesión del predio, por eso, hay que justificar mediante algún documento cuando nos transmitieron la posesión y desde cuando lo tenemos, el objetivo en sí, el momento y la forma en que nos quitaron el predio.

Sugerencias de temas al correo: oxoolm@yahoo.com.mx

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