Por: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 16 de enero del 2017.- Después de una rinofaringítis que me mantuvo durante casi 20 días con fiebres, y prácticamente con la garganta cerrada, y de la cual apenas estamos saliendo, nos reintegramos con mucho animo a este espacio que cada día, gracias a usted, tiene mayor aceptación, aceptación que traduce en mayor número de seguidores, no sin antes desearle que este 2018 sea un excelente año para cumplir con cada una de sus metas planteadas.

¡Cuando hay para carne es vigilia! Es un refrán que bien se le puede asignar a Sergio Terrazas Montes, el famoso “Checo” que, teniendo prácticamente la pre candidatura del ayuntamiento de Othón P. Blanco en sus manos, prácticamente la vio caer.

Y mire, el día de ayer, la Fiscalía General del Estado dio cumplimiento a una orden de aprehensión por privación de la libertad personal, robo agravado y lesiones calificadas en contra del “Checo” Terrazas.

El ilícito, según la Fiscalía, lo habría cometido “Checo” en contra en ese momento de su propio empleado Héctor N, y aunque la procuración de justicia tiene sus tiempos, y se presuma que la Fiscalía actúo de manera adelantada en relación a otros casos de mayor envergadura, hay que decirlo, la inmadurez del ex Director de Seguridad Pública de Othón P. Blanco, Tulum y Cozumel, lo llevó hacer barrabasadas, como cuando era chamaco, teniendo serias aspiraciones políticas, respaldadas y cimentadas por un grupo de ciudadanos conformados en la agrupación ciudadana  “Amigos del Checo”, ni con ese respaldo se inhibió a cometer los delitos que hoy le imputan.

Era obvio que teniendo aspiraciones políticas, amparadas en primer término por el Partido del Trabajo que lo nombró presidente de esta organización en Othón P. Blanco, algo que por lo menos lo llevaría mínimo a una regiduría en los próximos meses; debió guardar posturas pero ni así, el “Checo” no pudo con su naturaleza, la misma que lo catapultó en la escena nacional, como pendenciero, en aquel famoso caso del “Tequila Rock” que a la postre le costó el cargo de Secretario Estatal de Seguridad Pública, a un buen hombre, Salvador Terrazas, no por defender a su hijo, sino por creer ciegamente en él, conociendo perfectamente los alcances de su conducta.

De ahí, con su presencia, encabezando corporaciones policiacas en todo el estado, todo hacía creer que el “Checo” habría corregido el camino y hoy vemos lamentablemente lo contrario, y lo digo así porque lamento que un amigo caiga de nuevo en desgracia.

Lo cierto, que la rapidez de la procuración de justicia en contra de ciudadanos que tienen aspiraciones políticas, y no pertenecen al sistema actual de gobierno, nos habla de la intensidad y maquiavélica contienda electoral que nos espera.

Sergio Terrazas, es un eslabón pequeño, insignificante si usted lo quiere ver así, que pasara entonces con los verdaderos “tiburones”, de entrada se vaticina un enfrentamiento político entre Miguel Ramón Martín Azueta y Félix González Canto que pelean por el mismo escaño, entre muchos otros escenarios que nos pueda establecer la futura contienda electoral, la Fiscalía actuara así de rápido para quitar del escenario a los rivales, ya lo estaremos viendo en las próximas semanas.

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