Por: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 24 de abril del 2018.- ¡Trascendental! Fue el pequeño gran paso que realizaron en camino a la profesionalización más de 140 servidores públicos de Quintana Roo que concluyeron sus cursos de preparatoria.

Mire, quizás en el número de graduados no se perciba tan notorio el logro; pero la educación es una de las herramientas más poderosas de integración y cohesión social, que pueden conducir a las personas trascender en la esfera del desarrollo cotidiano y si está puesta al servicio del Estado, mucho mejor.

Que más de 140 servidores públicos del Gobierno del Estado hayan concluido sus cursos de preparatoria y presentaran su examen CENEVAL, es un paso trascendente, es sabido que en México el rezago educativo es una asignatura aún pendiente por resolver.

Y que sea el gobierno quien tome la iniciativa para apoyar, incentivar y lograr que 140 servidores públicos culminen su educación media superior, es algo loable, digno de rescatar y destacarse, pocas veces tenemos la posibilidad de reseñar este tipo de logros, que aunque pequeños, son logros al fin.

Esto permite que la ciudadanía obtenga cada vez más, servicios de calidad, es un hecho que la ciudadanía demanda insistentemente mejor preparación de quienes ocupan cargos para servir al país y al terruño en lo particular.

Además, datos de la Oficialía Mayor, señalan que estos pequeños logros suman, al grado tal que en la actualidad cerca de Mil 800 trabajadores del Gobierno del Estado, están en condiciones de impulsar sus esfuerzos de profesionalización.

Es un secreto a voces que el rezago educativo es una de las asignaturas pendientes del país y por ende de Quintana Roo, que afecta severamente a quienes prestan servicio al ciudadano de a pie, y esto no es un problema menor.

El desarrollo individual, colectivo que contribuye alcanzar mejores niveles de bienestar va necesariamente ligado a la educación y, a ampliar oportunidades de crecimiento económico.

Lamentablemente en este sentido, la pobreza está asociada al nivel educativo de nuestra sociedad, los índices de analfabetismo en Quintana Roo, dónde la cobertura educativa es aún insuficiente, sin ser un problema serio, es relevante y cualquier esfuerzo que pueda hacer el Gobierno del Estado para revertirlo, es importante.

Le dejo una cifra oficial de la SEP para su reflexión, en Quintana Roo, más de 40 mil niñas y niños de 3 a 14 años de edad y poco más de 22 mil jóvenes de 15 a 17 años de edad no tienen acceso a la educación, esto particularmente en los municipios de Benito Juárez, Othón P. Blanco y Solidaridad, así como en zonas de alta marginación y pobreza.

Lo preocupante es que, muchos de estos jóvenes, con toda la debilidad educativa a cuestas, terminan laborando en dependencias gubernamentales, con la carga negativa recayendo en el ciudadano que acude a ellos a tramitar los servicios que ofrece el Estado, un acto que se complica, cuando ambas partes no están lo debidamente preparadas para comunicarse entre sí, cuando esto sucede, se pierde tiempo valioso, efectivo y necesario para alcanzar el desarrollo deseado por toda sociedad en su conjunto.

Por ello, es digno de reconocer los alcances, de que cada vez más, servidores públicos coronen y concluyan sus estudios inconclusos, y si es de la mano de su gobierno, mucho mejor. Ahí se las dejo.

Deja un comentario