Por: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 14 de agosto del 2018.- ¡Bola cantada! Así se vislumbran los cambios al tan anunciado proyecto de construcción del Tren Maya, adelantado por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, desde inicio de su campaña política.

Y es que, como lo habíamos anunciado en este mismo espacio, el proyecto tuvo presión alta entre empresarios y políticos yucatecos, campechanos y otros, encabezados por la ex gobernadora Dulce María Sauri Riancho, que pedían se incluyera en este proyecto al Estado de Yucatán.

La ruta original que llevaría el ya famoso “Tren Maya”, era Cancún, Tulum, Bacalar, Kalakmul y Palenque; pero no tocaba sitios yucatecos, como si lo hacía el cancelado “Tren Transpeninsular”, anunciado por el presidente Enrique Peña Nieto al inicio de su mandato y que, al paso de los años, quedó en simple promesa, como el de Querétaro cancelado por actos de corrupción.

El “Tren Trans/Peninsular” cubriría la ruta Mérida, Punta Venado, muy cerca de Chichen Itzá, con un recorrido de 278 kilómetros, programado hacerlo en cuatro horas y media.

La protesta yucateca no se hizo esperar, incluso hubo aportaciones campechanas y ayer AMLO modifico el proyecto actual, ahora el “Tren Maya”, según lo informó, se extenderá por diversos puntos de Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, sucumbió a las mafias del poder, pues existen múltiples intereses y muy fuerte en todo el proyecto.

La nueva ruta se unirá en sus dos vertientes en Escárcega, Campeche, es decir Bacalar será el único punto del Sur de Quintana Roo que está incluido en el proyecto, como originalmente se planteó, nuca estuvo Chetumal.

La construcción está planeada se haga, en su primera etapa, en tres años, pues se ampliará hasta Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, con una inversión inicial de 150 mil millones de pesos, una gran obra que incluye prácticamente todo el sureste mexicano.

Mil 500 kilómetros de redes ferroviarias requerirá, se anuncia inversión mixta, es decir de Gobiernos e iniciativa privada que, incluye recursos del impuesto a turistas extranjeros de más de 7 mil millones de pesos anuales.

Para ello se incluyen dos ramales que según AMLO, -Formaría una especie de “Y” en la península de Yucatán-, usando los derechos de vía del Tren del Sureste (que no fue concesionado), de la Comisión Federal de Electricidad y de varias carreteras.

El Presidente electo dijo que la convocatoria que eche andar el proyecto se hará pública el próximo 1 de diciembre y habrá necesariamente de ayudar, recalcó, a generar empleos en el sector turismo.

El proyecto es genial, viable, en beneficio de miles de familias, como lo plantean, ojalá no corra la misma suerte que el “Tren Transpeninsular”.

Tiempo al tiempo.

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