• A 27 años de su fundación, las tribus en su interior, siguen disputándose la rectoría.
  • Una Universidad carente de autonomía y altamente dependiente en el manejo presupuestal

Por: Ángel Ramírez Hernández

Maestro en Periodismo Político, Miembro Fundador y Presidente del Colegio de Profesionistas en Comunicación de Quintana Roo, A.C.

Chetumal, Quintana Roo a 10 de agosto del 2018.- ¡La historia! El pasado 24 de mayo la Universidad de Quintana Roo (UQROO) cumplió 27 años. Fue fundada en 1991 por el entonces Gobernador Miguel Borge Martin, quien entendió el significado de contar con su máxima casa de estudio, hasta ese entonces, los quintanarroenses que querían seguir estudios superiores o lo tenían que hacer en el Instituto Tecnológico de Chetumal, o se veían obligados a salir de su territorio.

A 27 años de su fundación, la UQROO está muy lejos de destacar entre las mejores universidades del país, hace no mucho, en el 2015 nuestra universidad ocupaba el lugar 201 del ranking de 300 Universidades en la América Latina, niveles que descendió en el 2017 para ocupar el sitio 251, elemento significativo que nos hace pensar que algo no se está haciendo bien.

En el ámbito nacional, la Universidad de Quintana Roo ocupa el lugar 41 de 75 evaluadas en México, seguida por la Universidad del Caribe (Quintana Roo) que se ubica en el sitio 54.

Desde el 2004 la consultora británica, especializada en el rankeo mundial de instituciones educativas superiores Quacquarelli Symonds (QS), toma siete variables de referencia para calificar a las universidades en el mundo:

  • Reputación académica (30%)
  • Reputación del empleador (20%)
  • La relación de la facultad con el estudiante (10%) y,
  • El impacto que logra la institución a través de investigaciones (10%).

También toma en cuenta el número de artículos publicados por cada miembro de las facultades (10%); proporción del personal con doctorado (10%); y el impacto e influencia que la institución tiene a través de la web (10%).

Sin tener los datos de este año, es un hecho que la Universidad del Estado ha tenido en estos años muy pocos avances en lo académico, mucho menos en lo relacionado a su administración; Por principio no cuenta con autonomía universitaria que tanto piden, exigen sus mismos catedráticos, es decir nuestra universidad cuenta con una Ley Orgánica en poder del gobierno estatal que le otorga total control, como el de designar la rectoría misma, ésta situación aleja al Rector del libre manejo de sus recursos, de los dineros, lo que atrasa en inhibe su crecimiento y desarrollo, hoy todavía muchos de nuestros jóvenes emigran a otras universidades particularmente de Yucatán y Campeche, donde se dan las mejores ofertas tanto públicas como privadas.

La Universidad de Quintana Roo no crece por múltiples factores, uno de ellos, es porque en el pasado, gobernadores anteriores no le dieron proyección, la que merecía como máxima casa de estudios, administraciones pasadas levantaron otros consorcios universitarios, como la Universidad del Caribe por ejemplo, o la Intercultural Maya de José María Morelos, lejos de concentrar la oferta académica en los campus de su propia universidad en Playa del Carmen, Cozumel, Cancún u otras ciudades de la geografía estatal.

Nuestra universidad fue fundada en 1991, 17 años después de la creación del Estado de Quintana Roo (1974); Sin embargo nuestras propias autoridades se dedicaron a crear otros espacios universitarios públicos del Estado, convirtiéndolos en fuertes competencias educativas, lejos, muy lejos de fortalecer su emblemática casa de estudios, aplazando con ello su crecimiento y consolidación.

La Universidad de Quintana Roo ha tenido excelentes rectores, Enrique Carrillo Barrios Gómez (1991-1993), su fundador, Enrique Peña Alba (1993-1994), Efraín Villanueva Arcos (1994-2002); Francisco Rosado May (2002-2005); José Luis Pech Várguez (2005-2011); otras no tanto, Elina Elfi Coral Castilla, (2011-2015) y Ángel Ezequiel Rivero Palomo, desde el 2015, académicamente el mejor formado y egresado de sus propias aulas.

Esto último ha acarreado al actual rector, fuertes golpeteos, sobre todo de personajes del mundo académico y de la política regional, que piden a gritos su reemplazo, es obvio que por el cargo, lejos de apoyar desde las propias aulas, el fortalecimiento de su institución educativa.

Hace poco, un medio de comunicación “Luces del Siglo”, dejó ver que el rector Ángel Rivero Palomo, era uno de los que más ganaba en México, por encima de gobernadores y otros rectores del país, esto resultó en falacia, incluso algunos periodistas situaron el origen del golpe bajo, en la mismísima oficina de la Oficialía Mayor del Estado.

Lo cierto es que el rector de la UQROO percibe un sueldo neto, dicho de su propia voz, de 129 mil pesos, centavos más, centavos menos, por debajo de lo que gana el de la UNAM, casi 167 mil pesos, y del Director del Instituto Politécnico Nacional que percibe 189 mil pesos, o el de la Universidad Autónoma de Aguascalientes que obtiene ganancias de 185 mil pesos al mes, o el de la Universidad de Tamaulipas 116 mil,  o el de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que recibe 193 mil, el mejor pagado del sector, situándolos en el grupo de rectores que mejor sueldo tienen por encima de sus propios gobernadores y de lo que pretende ganar Andrés Manuel López Obrador como Presidente del país, 108 mil pesos.

Lo cierto es que Ángel Rivero Palomo tiene sus enemigos en casa y en la propia Secretaria de Educación de Quintana Roo, con Rafael Romero Mayo, la propia Secretaria Ana Vásquez Jiménez, quienes muchas veces lanzaron y lanzan dardos envenenados contra su figura.

Aun así, la UQROO, subsiste en el Consorcio que aglutina a 22 universidades mexicanas (CuMex) y la propia Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

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