Por Esteban Guarneros Aragón

Chetumal, 20 de julio del 2020.- A principios del mes de junio varios estados de la república acordaron llevar a cabo en sus estrategias de control de la pandemia, la aplicación masiva de pruebas Covid-19 para evitar un rebrote. La decisión surgió como medida preventiva ante la reapertura de la actividad económica.

Por esas mismas fechas de junio el gobernador de Quintana Roo exhortaba a sus ciudadanos que se respetará el proceso del regreso a la vida productiva, incluso el anuncio lo hacía con un eslogan “Reactivemos Quintana Roo” y solicitaba a la gente a no relajar las medidas de prevención, pero no se pronunció la posibilidad de algún programa de pruebas Covid-19 para la población, como se comenzaba a realizar en otros estados.

El único anuncio que se hizo fue hacer pruebas rápidas en los diferentes aeropuertos, tanto en Cancún como en Cozumel y Chetumal, para los turistas que arribarán a Quintana Roo.

Mientras tanto en Coahuila, Tlaxcala, Jalisco, Nuevo León, Sonora, Tabasco y la ciudad de México, fueron los primeros en anunciar sus estrategias para llevar a cabo pruebas masivas para detectar oportunamente positivos del SARS-CoV-2.

En Coahuila por ejemplo se informó que, en dos etapas, se llevaría la adquisición de 18 mil pruebas de las denominadas “PCR”, lo mismo en Tlaxcala; en Nuevo León y Sonora la aplicación de pruebas sería obligatoria para trabajadores de empresas como parte de los protocolos sanitarios.

En Jalisco se estableció que en las empresas con menos de 100 empleados se deberían hacer pruebas de Covid-19 a 1 de cada 10 trabajadores, cada 21 días.

¿Qué sucedió en Quintana Roo con las pruebas Covid-19?

En el mes de mayo el gobierno de Quintana Roo informaba de la urgencia para que la Federación liberara las pruebas rápidas de Covid-19, que se encontraban detenidas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), advertía también que los protocolos de sanitización no serían suficientes cuando  comenzará la reactivación de actividades productivas, de ahí la necesidad de contar con las pruebas Covid-19 para prevenir algún rebrote.

El 1 de junio ante la visita del presidente de México para el banderazo de los trabajos del tren Maya, el gobernador Carlos Joaquín González nuevamente insistió y expresó la necesidad de agilizar la entrada de las pruebas rápidas que aún no estaban autorizadas.

Pasaron dos meses estamos en el mes de julio, los rebrotes de los que hablaba el gobernador de Quintana Roo ya sucedieron en dos ciudades importantes Cancún y Chetumal, por cierto, ésta última localidad con la mayor propagación de contagios en las últimas semanas.

Las pruebas siguen sin llegar y lo último que ha dicho el gobierno del Estado a través de la Secretaría de Salud (SESA), es que 70 mil pruebas rápidas de Covid-19 solicitadas a una farmacéutica norteamericana, “Quintana Roo se encuentra en la lista de espera”.

Mientras esto sucede, la capital de Quintana Roo, ha tenido un crecimiento según la SESA del 600% de casos positivos en el municipio, lo cual sería un momento idóneo para utilizar y realizar las pruebas necesarias y con ello confinar por zonas la ciudad de Chetumal, que en mucho ayudaría a mitigar la propagación del coronavirus.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.